viernes, 13 de febrero de 2009

WHERE THE STREETS HAVE NO NAME

Una carrera a un polígono industrial te aboca, principalmente, a dos cosas, una a perderte y la otra a regresar libre hasta la civilización. La primera es una gran prueba a tu memoria fotográfica, las indicaciones del usuario son , casi siempre, por el nombre de la empresa y no de la ubicación, lo cual te da una ventaja porque la parcela 34 de la zona A de la margen izquierda es caprichosa y oculta su identidad aún estando justo delante. El nombre de la empresa tampoco es la gran pista, la que llevaba a De la Cuadra Salcedo a lanzarse del helicóptero en en busca del tesoro, ya que la poca imaginación empresarial hace que puedan coincidir Platonsas, Plafonsas y Plalonsas con colores y logotipos parecidos. En cuanto a la segunda es fácil pensar en que si alguien te levanta la mano en el polígAno..te estará saludando.

7 comentarios:

  1. En situaciones poligonales es donde la intuición y el instinto deberían reemplazar las funciones del GPS... pero normalmente están ocupadas cagándose en el cliente que te metió en ese laberinto de empresas!!

    Solución: ¿Pasar de la geometría? jajajja

    Un besoteeeeee!!

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  2. Juega a los exploradores, y así se aprenden caminos y lugares donde perderse en un futuro...

    Celebro la vuelta del parabrisas.

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  3. El Polígono , ese gran desconocido . Y cuando por fin encuentras a alguien y le preguntas , resulta que también está perdido .
    Un saludo con admiración a los camioneros que también se pierden , pero el cambio de sentido les cuesta hacerlo unas cuantas maniobras más que a nosotros .
    Colega!!! Me alegro de que estés por aquí otra vez , me ha gustado tu entrevista , oh yeah!!!

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  4. Si... si... si... los polígonos son como laberintos.
    Trabajando en correos me pasé una mañana como cerca de una hora buscando la empresa "fulanito e hijos".... la dirección era de esas: poligono tal, sector tal, calle cual.. luego resultó que había pasado de ella como 3 o 4 veces...
    Tnta empresa y ni un simple cartel que indicara el nombre.

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  5. daky..en correos...la cartera siempre llama dos veces...en el parabrisas.

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  6. Aquí no tenemos ese problema, las calles del polígono de Rivas, la madera, el clavo, electrodo, polea, la turbina, el martillo...y así, lo único has de recordar que objeto de la caja de herramientas era tu destino.

    raul rodríguez, genial en la radio, y estoy con el locutor es un inmenso placer oírte, escucharte y por su puesto hablar contigo. Y además relajas.

    Un besazo Almendlita y me alegro mil de que hayas vuelto!!!

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raul rodriguez el parabrisas pretende ser una ventana al mundo de un viajero fugaz,de alguien que esta en muchos sitios durante muy poco tiempo,alguien que se nutre tan solo de pequeños retales de conversacion,de pequeñisimos fragmentos de la vida de la gente,que en conjunto pueden mostrar una particular idea del mundo