sábado, 6 de enero de 2007

LA MAÑANA DE LA INOCENCIA






Recuerdo como era la mañana de Reyes cuando tenía 25 años menos y me entristece bastante.Saltaba de la cama apenas amanecía para buscar en ventanas,zapatos,y demás rincones ,con una ilusión desorbitada,los juguetes que los magos habían dejado.Recuerdo también la cara de felicidad de mis padres siguiendome en mi periplo de rastreo de sofás y alfombras.La culpa,o eso tengo yo estigmatizado,fue de este camión de la marca Rico,y de este niño que lo presentaba en TV,demostrando que era el mas grande del mercado, incluso metiendo un pato en el remolque.No sé si el precio,la dificultad de encontrarlo en una ciudad pequeña o intentar evitar que me enterarse por otros niños,llevó a mis padres a revelarme el gran secreto.Nada es igual desde entonces,hoy he recibido un buen regalo,pero incluso he desayunado antes de abrirlo.



Intentad,todos los que tenéis niños, prolongar esa sensación todo lo que podáis,porque la tristeza a veces se presenta en forma de casa sin niños en una mañana de Reyes.

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raul rodriguez el parabrisas pretende ser una ventana al mundo de un viajero fugaz,de alguien que esta en muchos sitios durante muy poco tiempo,alguien que se nutre tan solo de pequeños retales de conversacion,de pequeñisimos fragmentos de la vida de la gente,que en conjunto pueden mostrar una particular idea del mundo