domingo, 30 de septiembre de 2007

SELF-SERVICE

Un sexagenario me pregunta cuánto importará una carrera a una población cercana. Le indico que el taxímetro se lo dirá al llegar al destino. El hombre insiste en el precio final y arriesgándome, poco la verdad, le digo que alrededor de 40 pavos. El paisano asiente con la cabeza dando el trato por zanjado y torpemente se acerca a mi puerta, la abre y hace ademán de sentarse....
-hombre, si conduce usted le puedo hacer una rebaja.

Comprendo que si tu vida ha transcurrido entre pizarras y adobe, tengas dificultades para comprar en Ikea, pero coño, para montarte en un taxi....

3 comentarios:

  1. Desde luego... me gustaría verte a esa edad... jeeje
    Hay que entender a la gente, porque el hombre era joven y al hacer eso quedó claro que o no tenía todas sus facultades o confundío la idea de taxi con la idea de coche de rent-a car, en fin.
    Grcas por tu visita.
    Un beso

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  2. Recuerdo a alguien cercano a mi familia q fue de negocios a EEUU y entró en una especie de Grandes ALMACENES, se trajo un souvenir, un boomerang. Cuando llegó al pueblo, con otros dos amigos, se fueron a las eras a volarlo. aquel cacharro no volvía ni a la de tres.
    Cuando alguien que pasaba los vió, se fue para allá y dijo: "¿Que haceís lanzando un stick de hockey hielo?".

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  3. el rayoverde
    JAJAJA..es como..JAJAJA...a mi....JAJAJAJAJA

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raul rodriguez el parabrisas pretende ser una ventana al mundo de un viajero fugaz,de alguien que esta en muchos sitios durante muy poco tiempo,alguien que se nutre tan solo de pequeños retales de conversacion,de pequeñisimos fragmentos de la vida de la gente,que en conjunto pueden mostrar una particular idea del mundo